Las 4 Leyes de la Alimentación

Una palabra que resuena en nuestra vida cotidiana es Dieta. Pero, ¿A qué nos referimos exactamente cuando hablamos de dieta?

Según la OMS:

“Una dieta sana ayuda a protegernos contra las formas de malnutrición y constituye la base de la salud y el desarrollo.”  

 Quizás uno de los puntos más importantes en nuestra alimentación sea reconocer la calidad de los alimentos que vamos a comer, y la cantidad que necesitamos consumir para sentirnos satisfechos y equilibrados.

También resulta importante saber combinar cada grupo de alimento de manera balanceada, adecuando las comidas a nuestras necesidades personales. Existen leyes de la alimentación que nos pueden ayudar a alcanzar este objetivo.

Las 4 leyes de la alimentación

Las 4 leyes que se presentan a continuación son fundamentales a la hora planificar comidas saludables:

Ley de la calidad: La alimentación deberá ser completa en su composición para mantener el correcto funcionamiento de órganos y sistemas. En toda dieta deberán estar presentes: hidratos de carbono, proteínas, lípidos, vitaminas, minerales y agua. De acuerdo a esta ley, las dietas se clasifican en completas (variadas) e incompletas (monótonas).

Ley de la cantidad: La cantidad de alimentos debe ser suficiente para cubrir las necesidades calóricas y nutricionales de nuestro organismo. Los alimentos que proveen fundamentalmente calorías (energía) son los hidratos de carbono y los lípidos. De acuerdo a esta ley, las dietas se clasifican en: suficiente, insuficiente, generosa o excesiva. Así, los regímenes para adelgazar que son muy restrictivos se consideran insuficientes, ya que ofrecen un descenso de peso a expensas de un contenido calórico que no cubre las necesidades nutricionales básicas de la persona.

Ley de la armonía: Las cantidades de los diversos principios que componen la alimentación deberán guardar una relación de proporción entre ellos, de manera tal que cada uno aporte una parte del valor calórico total. Se recomienda que la dieta contenga: proteínas: 12 a 15% del valor calórico total; grasas: 30 a 35% del valor calórico total; carbohidratos: 50 a 60% del valor calórico total. De igual manera, sino comemos en armonía, difícilmente los alimentos incorporados se digieran de manera óptima para que nuestro organismo los pueda utilizar. Por este motivo es tan importante generar un ambiente de serenidad antes y durante el acto de comer.

Ley de la adecuación: Toda dieta deberá ser la apropiada para cada individuo en particular, considerando: edad, sexo, actividad, estado de salud, hábitos culturales y economía. Ello implica una adecuada elección de los alimentos, así como una adecuada preparación.

Entonces, podemos concluir que a la hora de alimentarnos debemos tener encuenta que nuestra dieta se debe basar en: cantidad – calidad- armonía – adecuación.

Desde el coach nutricional, abordamos en conjunto estos 4 factores para lograr los resultados deseados e incorporarlos como hábitos de una vida sana y felíz.

Si crees que necesitas ayuda para alcanzar tus objetivos o deseas hacer un cambio en tu estilo de vida, escribime y junt@s transitaremos el camino.

Con amor, Caro Cerrotti.

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